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El padre en la sala hospitalaria
Lo llama y entra al cuarto,
le pide que acomode las almohadas
recostando la cabeza sobre la funda de hilo,
mientras escruta entrecerrando los ojos,
un paseo sin profundidad,
midiendo si su voluntad es sincera
se sienta a los pies de la cama metálica
buscando en su mirada la certeza
de su buen proceder
esperando la aprobación
a papá nunca lo deslumbra el fausto familiar
más que el arte del canto,
tampoco lo precavido,
cuando algo alzado de tono por la bebida
parece dormitar la agonía
festejando su límite en la tierra
despreciando el alimento de los arrepentidos,
que remite a la autoridad de los doctores
hijo es la forma
que se impone sobre la materia
quien es capaz de retener lo esencial
no tarda en incluir el anhelo, el deseo, la esperanza,
la tristeza, el temor, la cólera,
y todos los efectos contrarios, moderados o turbulentos,
de la pasión por despedirse
lo dice el niño, que tanto lo amó.
de El niño, ensayo de familia
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